1.02.2018

Reto Bradbury | 52 relatos en el año

Hey there!
A todos mis queridítsimos lectores, les quiero desear un excelente 2018 y que todo lo que se hayan propuesto, lo cumplan; especialmente deseo que todos tengamos constancia, constancia y más constancia para lograr esas metas. 

Y hablando de metas, me he propuesto escribir 52 relatos de la mano del Proyecto Bradbury. Para no dar más vueltas, les dejo toda la información en palabras de Greenleaves, quien retomó el Reto. En enlace de su entrada está aquí en caso de que quieran unirse.




BASES DEL RETO
¿En qué consiste? Ray Bradbury asegura que solía escribir un relato a la semana, y lo hacía porque pensaba que los escritores de ficción deberían escribir un relato a la semana, es imposible escribir 52 relatos malos seguidos, decía, entre todos esos seguro que podemos encontrar una joya.
Por lo tanto, podéis imaginar, que el reto consiste en escribir un reto por semana del año, es decir, 52 semanas=52 relatos. Completamente libres, es decir, con aquello que más te inspire.

QUIERO PARTICIPAR, ¿QUÉ HAGO?
Si te animas tú también ha escribir me parece genial. Sigue los siguientes pasos:
Haz una entrada en tu blog sobre que vas a participar en este reto. Puede ser una entrada conjunta de retos o una individual, tu criterio ya que para eso es tu blog.
Déjame un comentario con el enlace a dicha entrada para que te anote en la lista y poder seguir tus progresos.
Puedes utilizar el banner que he hecho aunque no es obligatorio.
Tienes que escribir tu primer relato la próxima semana. ¡No te despistes!

Bueno, comenzamos en esta semana, así que wish me luck. Siendo honesta, ya me empecé a poner un poco nerviosa porque quiero cumplir en todo y me he apuntado en varios retos, así hnnng estrés al full

Los veo después, primores.

Con amor siempre, A.

12.05.2017

Día 339: Donde el llanto se silencia

Algo que escribí el 17 de Julio del 2017 y que ayer traje a colación una parte modificada en el escrito de Lucas Fulgi →  son las tres menos diez 

Este no es un poema,
es un vómito letrado que no puedo contener más.
Me consume desde adentro,
me devora toda la luz,
y yo gustosa me dejo conquistar por las lágrimas.
Debajo de la regadera, donde el llanto se silencia,
y el agua me invita a pensar
que la solución es no existir.
Así que intento concentrarme en cómo el agua fluye,
pero solo pienso que la dejo escapar,
justo como se me escapa la vida entre las manos.
En algún lugar árido no hay nada de lo que tengo aquí,
y aún así dejo el agua fluir.

Al menos hoy logré lavarme los dientes.

11.27.2017

Día #331: Un tren a la Felicidad


Me pregunto quién nos dijo que podíamos abordar este tren
¿Quién nos incitó a creer que podíamos alcanzarlo?
Como si no hubiese partido desde el inicio de los tiempos
En realidad, el tren a la Felicidad se marchó desde hace mucho
Nunca estuvo aquí o nunca existió
Fue tan solo una iusión creada para buscar, buscar,
Buscar por el resto de nuestra existencia el tren a la Felicidad
Una ilusión creada para hacernos olvidar que la vida es más que buscar
Quizá, si dejáramos de intentarlo alcanzar descrubriríamos
Descubriríamos que la Felicidad no es un lugar al que podamos llegar
La próxima vez, pregúntate, si la Felicidad debería tomar un tren a ti